Dicen que los andenes son el último reducto para los abrazos sinceros. Garantes de las despedidas sin punto y seguido. Testigos de los besos tirados a quemarropa y las lágrimas que suenan con el acento que se va.
Dicen que los andenes son el último reducto para los abrazos sinceros. Garantes de las despedidas sin punto y seguido. Testigos de los besos tirados a quemarropa y las lágrimas que suenan con el acento que se va.