Una íntima desconocida me preguntó una vez si tenía miedo a “enseñar las costuras”.
Las costuras son la definición más auténtica e incuestionable de cada uno de nosotros. Las costuras son todo aquello que nos duele.
Uno elige dónde curarse; cómo tratarse; con quién coserse. Pero nadie, absolutamente nadie, elige qué le duele.