Ascensores

Siempre me pareció valiente subir el volumen de los auriculares antes de entrar a un ascensor.

Resulta casi heroico gritarle a esos compañeros de viaje que lo que sea que escuchas es la banda sonora de tu camino a ninguna parte.

Hemos olvidado que ni la música entiende de modales, ni las palabras quisieron nunca saber de intimidad.