Organizando el cuarto

¿Dónde encontramos las cosas que no se pueden buscar?

Tratando de ordenar mis pensamientos, y aprovechando para limpiar bajo la alfombra de la curiosidad, me topé con esta pregunta. Más bien, me di de bruces. Fue un golpe seco, certero, de los que hacen de la duda un chichón. 

Y de buenas a primeras me vi cuestionándome qué dirección daban Las Musas cuando se subían a un Cabify. De veras, ¿dónde reside la inspiración? Nos debemos a ella. Es la pregunta a todo lo que responde el arte. Su ahijada, la bella Creatividad, sabe que nadie tuvo mejor madrina y que nunca será extraña cuando ya no quede whisky. Aprendió [de la primera] que cualquiera es poeta tras un ocaso en Cádiz. 

Y de nuevo, ¿dónde?

Lo mismo para otra mujer. Empeño de muchos y destino de nadie. Quien presume de no haber hecho ademán de buscarla, quien se rasga las vestiduras proclamando que no existe, es el mismo que siempre la tuvo consigo. Tímida, determinante, inalcanzable para esos que supieron de su valor cuánto más esquiva les fue. ¿Dónde está la suerte? ¿Dónde esconde su fortuna?

Puede que encontrarlas sea cosa de talento.

No. No es posible. Nadie puede tocar Entre dos aguas sin saber qué mano acariciará los trastes. El talento, huidizo como la vergüenza en las bancadas de un parlamento, está, también, en paradero desconocido. ¿Dónde? Ni idea. Pero sí que sé que trato de no aprenderme esa canción que dice que todos lo tienen. Porque, de poder encontrarse, de democratizarse, se apellidaría mediocridad.

Quizá la respuesta esté en algo que, esto sí, todos hemos hallado alguna vez; amor. Es innegable que pasamos la vida buscándolo incansablemente. Aún sin un razonamiento que no tenga forma de castillo de naipes, no nos damos tregua en esto de querer compartir más sábados que sábanas, y no cesamos de buscar. El amor como inspiración, el amor como suerte, el amor como talento. El amor como encuentro.

Y después de ordenar el cuarto, una cosa más.

Solo hay un lugar donde encontrar todo aquello que no podemos buscar: cualquier parte.

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